domingo, 19 de diciembre de 2010

Fran, el rockero olvidado

Cuando tenía diez años, Francisco recibió una guitarra de regalo, de parte de sus padres. Él es muy tranquilo, y solo soñaba hacer rock y tener su propia banda. Pero en su barrio, se escuchaba todo tipo de música. Era un sitio populoso, y era feliz allí. En el colegio nacional que estudio, hizo muchos amigos. Pero no logro conseguir tener un gran amigo. Y más allá, nunca pudo tener novia o enamorada alguna. No es que sea feo. En el cole, no hubo ninguna que le gustase(para él todas eran feas, aunque duela decirlo). Amaba hacer música, y ya adolescente era todo un experto. Tocaba y punteaba la guitarra. En casa siempre lo apoyaron, sin que descuide sus estudios. Ya lo tenía decidido, al acabar el colegio, ingresaría al conservatorio de Lima. Se sabía ciento de temas e interpretaba baladas en las actuaciones del colegio y en las de su barrio, allá en el cono norte de Lima. Ya para él, las canciones eran parte de su vida, pero quería lograr más que eso. El éxito.

En el conservatorio de Lima, conoció a muchos como él, pero casi todos ellos, sabían que en el Perú, eso es muy difícil. Pero no podrían acabar con sus sueños. Animo a Esteban, un chico de familia acomodada, Y a James, un joven arequipeño, que deseaba pertenecer a la Orquesta sinfónica Nacional del Perú y de allí irse a Europa. Formaron un grupo, no le pusieron nombre, por que no tenían ideas, pero ellos sabían que el líder sería Fran, aquel que los animo a hacer música después de clases. Ya tenía planeado todo, el tipo de música que iban a realizar. Su vida giraba en torno a The Beatles, sus ídolos. Y así fue que empezaron a ensayar, en el mismo conservatorio. Ya que cada uno vivía muy lejos. Esteban hacía esto por recomendación de su padre, también es un músico de Jazz. Fran preparo un gran repertorio. Gracias a sus padres, pudieron comprar unos buenos instrumentos.

Se acercaban las fiestas de su barrio, allá en el cono norte limeño. Y como ya era costumbre, lo habrían de invitar a tocar. Esta vez, Fran les tenía algo preparado. Los quería sorprender, con algo muy especial. Tantos ensayos dieron resultado. Fran y sus compañeros ya tenían al menos diez canciones, que esperaban con agrado, gustase a toda esa gente. Las fiestas del barrio de Fran eran muy amenas, y a él les gustaba. Verbena, un estrado donde el cantaba esas baladas, que a las chicas hacía suspirar. Procesión del santo patrón, fuegos artificiales, una orquesta de moda y mucha cerveza. El día esperado llego para Fran y sus amigos. La plaza del barrio estaba llena de gente. De todo tipo, como es lo normal, en cada pueblo o rincón de la gran Lima. Fran y su padre junto a Esteban y James, armando todo para entregarle a ese gente el talento que tenían. Entonces pasadas unas horas, el animador clásico de todos los años, empezó su rutina ya conocida, con muchas fuerzas pidiío un fuerte aplauso a La Banda de Fran. Y allí todos los vecinos con un fuerte aplauso los recibieron, Esteban en la batería, James en el bajo, y Fran con un certero:
One, two, three, four, Can i have a little more?
Five, six, seven, eight, nine, ten, I love you
A,B,C,D Can i bring my friend to tea?
E,F,G,H,I,J I love you

Estaba cantando: "All together now" de The Beatles. Pero en ese instante, la desconcentración de la gente, el descontento. La gente estaba confundida. Y empezaron a pifear al pobre de Fran y sus amigos. Pifias y silbidos. Fran sin saber que pasaba, solo seguía cantando, pero al ver confusión y desatino de la gente. Paro de cantar y con un toque pidió a sus compañeros dejar de tocar. Un Fran fuera de si. solo atino a increparles:
-Váyanse a la concha de su madre, serranos de mierda!!!
Les dio la espalda y empezaron a recoger sus instrumentos, mientras seguían los insultos mas fuertes de la gente. Un animador un poco extrañado por eso, solo les pedía calma y comprensión.

Al pasar el tiempo, el grupo se deshizo, pero se seguían frecuentando. En el barrio ya casi nadie le dirigía la palabra a Fran. A él no le importaba, piensa que aquel día la relación con el sitio que creció y se crió, había acabado. Es así que él cogió sus cosas y decidió irse de casa. Ya se ganaba la vida, haciendo singles y cosas musicales. Nunca se presentaba a concursos de la tele, de esos que tanto lo animaban a ir. Lo pensó, pero desistía. Con 23 años, se unió a una banda de jazz, que le ofrecía trabajo, buen remunerado. Presentaciones iban y venían, y un día de julio, amaneció inspirado, nunca ha tenido novia. Pero compuso una canción que fue todo un éxito. "Un día contigo" trataba de una amor que él esperaba. No tenía muchas amigas, escasamente, pero como él decía, ninguna bonita, o alguna que me llame la atención. Tras el éxito que tenía, dejo la banda de jazz, y se dedico a su carrera. Deseaba ser una especie de John Lennon,

Su canción sonaba día y noche por las radios, y por la tele, ni que decir. Le gustaba esto, pero en medida. Mientras hacía presentaciones, preparaba más canciones, para un CD. Muchas veces lo invitaron a su barrio. Llegaban cartas de sus club de fans, Pero nunca acepto, no perdona aquello.
Al pasar el tiempo, presento su disco, con un estilo muy diferente a la de su canción primera. Lamentablemente no cuajo, no dio fuego. Él no era un Arjona, un Sanz, un Montaner, solo por una canción de amor, se repetía muchas veces. Decidió hacer música para él y para gente como él. Ya lo tenía pensado. Consiguió un puesto de profesor de música en un colegio privado. Y seguía con una banda de jazz, pop y rock. Amigos como él, que soñaban ser como The Beatles o Queen. Les compro una casa a sus padres, pero ellos no quisieron salir del barrio. Y es así que la enorme casa, quedo como lugar de juergas y grandes ensayos de rock.

Como la vida que llevaba era muy tranquila, pensó quizás volver, pero siempre desistía. Era muy conocido en el mundo musical peruano y también afuera. Así es que un día un productor le ofrece dinero a cambio de unas buenas canciones. Él acepto, pero cuando se entero que era para que las cantase un grupo technocumbiero de moda. Rechazo la oferta. Al pasar un buen tiempo acepto. Por que se sentía que aún podía dar de si a la música. La onda tecnocumbiera estuvo de moda por mucho tiempo. Así gano mucho dinero. Se compro una lujosa casa en una de las playas del sur de Lima.

Un día en clase, una alumna suya le hace un regalo:
-tome profe, un CD, con esta canción suya, espero le guste.
Era un CD de un grupo mexicano de música texana grupera. Cosa que desagrado a Fran. No el regalo, si no la canción suya, que sin su aprobación ellos la cantaban y encima mal. Muchas veces sus alumnos le piden que cante algo. Nunca aquella canción, pero si de aquel disco. Y también de sus idolos, John Lennon, Paul, entre otros. Pero al acabar el año académico, al fin, después de tanta insistencia, les canto esa canción, aquella que él mismo empezó a odiar.

Muchas veces, pasaba desapercibido, se subía en micros y combis, recordando aquellos viajes al conservatorio. Y en la radio, ponen siempre su canción. Y miraba sorprendido como el chofer tarareaba aquella melodía, que solo le costo treinta minutos en componer. Tecnocumbias y salsas, invaden las emisoras limeñas. Baja en una esquina de la AV. Arequipa. Y empieza a caminar. Siempre le gusto caminar. Aún espera a esa mujer que no llega.
Por las playas del sur, hay mucho movimiento, ahí esta la diversión. Gente de clase alta y media se la pasa bien. Así que decide mudarse a aquella casa que compro. Ya tiene 34 años y aún puede encontrar el amor.

A un kilómetro de su casa hay un viejo templo, que esta siendo demolido. Van a hacer una nueva discoteca. Cosa que le desagrada, Ya que el compro la casa para estar tranquilo, y al estar muy cerca, no sabe que se puede esperar. Han avanzado mucho y ya están cerca de inaugurarlo. El día 31 de diciembre es el señalado. Recibir el año nuevo en una playa del sur, seduce a muchos. Fran pensó marchar de allí, pero decide quedarse y por que no ir a aquella fiesta. Mucha gente guapa, y chicas de buen ver. A Fran le agrada la belleza, siempre dijo, que si tenía una enamorada o novia, debía ser un ángel.

Carolina Del Prado, una bella joven empresaria es la dueña de aquel local. Ha llegado en un auto de lujo, junto a sus amigos y su personal. Tiene unos ojos verdes impresionantes. Fran la a visto de cerca y quedo flechado en ese instante. Pero ella pasa de frente. Fran agradece que nadie lo conozca. Se le ha acercado y se presenta. Ella lo ha invitado a la inauguración, no sabe quien es.
Son las 11 de la noche y la gente va llegando en sus autos de lujo. Pero en un instante, han empezado a llegar gente relacionada a la iglesia, protestando por el derrumbe de aquel templo abandonado. Muy cerca de allí Fran, quien mira sorprendido a aquella gente, siendo empujada y sacada de allí por las fuerzas del orden. Es un momento que una de ellas, lo reconoce, y empieza a increparle, pensando que es el dueño. No responde. Mientras dentro Carolina, se entera de todo. Ha pedido disculpas a Fran, pero no importa. Hay mucha gente que quiere divertirse. Empieza la fiesta. Carolina es muy buena como anfitriona. Saluda a cada uno de los asistentes. Fran no puede dejar de ver sus hermosos ojos. Se recibió el año como se debía, bien, y con mucha juerga. Pasan la horas, y Fran al lado de la barra, sin emborracharse. Toma y mira todo lo que pasa al rededor. La horas pasan, la gente ya muy borracha. Y afuera sigue la gente protestando. Carolina, se ha sentado al lado de la barra, junto a Fran, la música muy alta, impide que tengan una buena charla. 4 de la mañana y la policía y el serenazgo ya no esta. En ese momento han irrumpido en la fiesta, la gente que estaba afuera protestando, habían llegado más, desde una vigilia cristiana que tenían. La gente un poco incomoda. Empieza a irse. Carolina, pide comprensión. Pero es vano. Mucha gente se marcha, al ver esto la gente que prostestaba, cree que su labor ya estaba, y también se retira. Solo unas cuantas, que hablan con Fran. Él trata de calmarlas, y les pide venir mañana, para seguir con la charla. Carolina un poco confusa, va hacía ellos, aquellas mujeres, le decían, tenía que ser un músico que haga esto. Carolina, les explica que es ella la dueña, y que Fran no tiene nada que ver.

Creo que debió ponerle otro nombre a aquella discoteca. "El Templo". Cosa que irritaba más a esa gente. Una señora fuera de si, cogió una botella, y se la tiro al D.J. quien con la cabeza ensangrentada no podía seguir así. Llamaron a la policía y a una ambulancia. Poco a poco sacaron a esas mujeres y se llevaron al D.J. a urgencias. Unos camareros se marcharon, por miedo. Carolina, pensó decirle a la poca gente que quedaba, que marchara. Pero Fran le pidió a ella encargarse de la barra, y él se ponía en la música. Fran con una gran emoción, empezo a poner música a diestra y siniestra. Carolina y dos de sus amigos, servían toda clases de bebidas. Más gente llegaba de otras playas. Esto estaba a reventar. Una noche para no olvidar. Eran las 9 de la mañana del día 1 de enero. Y aún había gente. En un lado alejado de la barra Carolina hacía cuentas con su compañera, mientras comían algo. A Fran se le ocurrio poner, un tema de The Beatles. "We can work it out" de unos 8 minutos, mientras la gente disfrutaba de ese tema. Fran aprovecho para ir a comer algo, junto a Carolina. Es allí cuando le agradece todo aquello. Dos temas y se fueron yendo todos. Mientras cerraba eso. Carolina, su amiga, y el otro compañero, estaban fuera, cerca a la playa, celebrando el éxito que había sido esto. Fran al no verlos salio. Ya afuera estaban allí y vio todo aquello. Los tres un poco bebidos, celebraban, Fran no se les acercaba. Al ver Carolina a Fran lo llamo, quien iba a paso lento. Mientras caminaba, ellos empezaron a desnudarse, Fran no podía creer lo que veía. A pesar de ser verano, hacía frió aquella mañana. Y se metieron al mar. Fran se acerco más y más. Y en la orilla, se paro, salio Carolina, y le pidió entrar, la tenía frente a ella, tal y como vino al mundo. Ella empezó a salpicarle de agua. Fran se saco la corbata y la camisa, y se metió. Tenia vergüenza que Carolina, lo viese desnudo, pero ella lo estaba, igual que aquellos dos. Empezaron a jugar. Pero Fran, se metió más adentro y empezó a nadar y nadar. Ellos salieron, y Fran se quedo nadando. Mientras nadaba. pensaba en Carolina desnuda, y en sus ojos verdes.

Ya era tarde. Fran volvió a casa. Se ducho y fue a visitar a sus padres, a aquel barrio. Estuvo con ellos, hasta el 6 de enero. Para el 7, volvieron a abrir "el templo". Fran en su casa, pensaba en volver a su casa habitual. Tocan a el timbre, sale Fran y es Carolina, quien le dice:
-¿Donde estabas? te estuve buscando estos días.
-Estuve con mis padres en su casa.
-Vamos a bailar, o tal vez a pasear por la playa.
-si, claro.

Fran y Carolina, se hicieron novios rápidamente, llevan juntos "el templo". A veces canta, y actúa con su banda de jazz, rock y pop. Fran se compro una camioneta tipo combi, y se va a Arequipa junto a Carolina, a visitar a su amigo James, quien es el director de la orquesta sinfónica de Arequipa. De allí se va a Machu Picchu. No lo conocía. En el viaje, Carolina, le pide a Fran que le cante aquella canción que lo hizo tan conocido, y a la vez que reniegue de ella. Le pide cantarle otra. Y empieza a interpretarle: "more than words" de extreme. A él se le ve feliz, y Carolina, no lo se, le brillan los ojos verdes, yo creo que si.


miércoles, 1 de diciembre de 2010

Lima, la ciudad de los cerros

Como me encantaba Yanina, una buena muchacha, a quien los compañeros la llamaban: "la chola". Sus padres llegaron en la década del 60' a Lima, desde Arequipa. Y se establecieron en el Agustino. Su negocio consistía en fabricar instrumentos musicales y venderlos a terceros. Hasta que se les ocurrió venderlos directamente, y alquilaron un local en una galería desastrosa, de la Av. Abancay. Fuimos compañeros en la academia preuniversitaria y muy amigos. Yanina usaba unas gafas muy gruesas, y valgan verdades era un poco quedada en los estudios pero siempre empeñosa. Ya con el correr del tiempo, cogimos diferentes rumbos, pero eso sí, muchas veces la visito. Y aún me sigue gustando.

Vivía con mis padres hasta que ellos, me echaron de casa. Ya que era muy vago. Termine viviendo en casa de mi tío Gonzalo. Muy bueno y amable. Me acogió sin preguntarme nada. Su familia también estuvo de acuerdo. Pero de un momento a otro empezaron a incomodarse con mi presencia, eso me pareció. Solo estuve con ellos unas semanas. Y después cogí mis cosas y marche. Javier, Enma y Paulina son sus hijos. Mis primos, pero apenas me hablaban, eran muy pequeños, mi tío les consentía en todo. Él trabaja en una empresa constructora, es el encargado en muchas obras. Nunca me pregunto, ni me insinuó en llevarme a trabajar con él.

Me fui a vivir con Francisco, quien era mi vecino. Tenía una fabrica de zapatos. Allí fue la primera vez que sentí, lo que es trabajar. Vivíamos solos, hasta que se enamoro y llevo a su novia. Nataly, una chica que trabaja de dependienta en una tienda, donde Francisco distribuía sus zapatos. Así que tuve que acoplarme a ellos. Si no tendría que marcharme y no tenía donde ir.

Mi padre fue pre-jubilado, no sin antes, pasar por un juicio que le puso la empresa donde laboro por casi 30 años. Era jefe de planta en una fabrica de cementos y morteros. También era el líder sindical de todos los obreros. En la lucha contra los abusos que sufrían los empleados, se enfrento a los dueños de aquella empresa. Al ver que no podía hacer nada y no rendía frutos su lucha. No se le ocurrió otra cosa que boicotear muchos envíos, y cerraba el paso a muchos camiones que iban y venían. Tanto así que termino, por estropear muchos productos y materia prima. Fue despedido sin dinero alguno.

Cierto día me entere que necesitaban vigilantes en una empresa. Me pareció buena la idea de intentar. Ya estaba un poco agobiado vivir con Francisco y Nataly. No había sábado alguno que pusieran sus casettes de discos chicha, y todas esas tardes terminaba con la cabeza llena de música de chicheritos, que solo incitaban a tomar cañazo y yonke. Fui y recibí la información. Me dijo la encargada: para la entrevista venga formal y no se desvele. Para que carajo, quiere que no me desvele, que importaba eso en una entrevista- pensé todo preocupado.

Como ir formal a una entrevista, si era la primera vez que iba a una. Así que recurrí a la ayuda de mis hermanos. Allí ellos me dijeron que no era importante llevar traje o terno alguno. Solo una buena camisa blanca y una corbata llamativa. Me prestaron dinero y ahí mismo marche raudo a unos de esos campos feriales que hay en Comas. Recorrí aquellas tiendas hasta que compre lo que necesitaba. Me pare a leer unos periódicos en el quiosco del paradero esperando una "combi". Ya rumbo a casa. En la gran cantidad de paraderos que tiene la av. Tupac Amaru, en uno de ellos suben dos niñas, con mucho maquillaje que se iban de juerga, no tenían ni quince años. En ese instante una grito: ¡Señor arranque rápido, arranque!.
Sollozando bajaba de esas empinadas calles que dan a esos cerros, la madre de una ellas gritaba: hija vuelve, no te vayas, señor baje a mi hija de allí.
-esta loca, no la conozco, arranque rápido ya!- respondió la niña aquella, mientras la otra miraba asustada.
Aquella mujer se aferro a la puerta de esa destartalada combi, y como pudo subió y rogaba una y otra vez: baja, baja, por favor. En ese instante agarro del brazo y a jalones trato de bajarla. Ella seguía llorando y rogando. Solo miraba un poco sorprendido. El cobrador, no tuvo otra idea de jalar a la madre y bajarla. Y luego seguir con su voz ronca gritar los destinos donde llevaba la combi. La señora quedo en ese paradero triste y solloza. Mientras los pasajeros, solo murmuraban. Baja en Belaunde, le pedí a ese cobrador.

Día de entrevista. Voy bien a la "tela", todo bien. Nada del otro mundo. Pasada una hora, llaman a mi nombre: Señor Andrés Gomez, entro y una vieja toda mal humorada, me dice: oiga señor usted no esta apto para trabajar con nosotros, usted apena mide 1.72, y los requisitos pedíamos mínimo de estatura 1.75, lo siento señor. ¡Vieja concha de su madre!, por que carajo no vi esa parte, y me ahorraba tanto trabajo.

Tal vez salí un poco rendido de allí. Pero al caminar tanto sin querer llegue a una obra. Al ver el automóvil de mi tío, sin pensarlo dos veces me dije, voy a "picarlo". Ya que estoy con documentos y una corbata, se va a dar cuenta que quiero cambiar. He pedido al de seguridad, que buscaba al señor Gonzalo Gomez, pidiéndome el DNI, llamo a mi tío, quien me hizo pasar. Ya adentro, no anduve con rodeos y lo "pique". Él me dio un poco de dinero. Pensé en una propina generosa, ya con lo que el gana. Ahí todo bien. Hasta que me dijo: quédate aquí, que voy a hablar con alguien y vuelvo. Miraba la obra desde su oficina, tantos obreros trabajando, pensaba en lo bien que se lo pasa mi tío. Cogí unas revistas de construcción ( era lo único que había). Y estuve allí ese rato.
Hasta que llego mi tío con una sonrisa. Me dijo: Mañana a las 8:00 en punto aquí, que vas a trabajar con nosotros. Por dentro un escalofrío recorrió mi ser, puta madre con lo vago que soy, y tener que tirar lampa. No podía decirle que no, ya que le había dicho que quería trabajar. Para no quedar mal, tuve que aceptar. Mañana a esa hora estoy aquí, gracias tío. Marche un poco preocupado.

En que me he metido. Yo que soñaba con ser futbolista o actor de telenovelas, iba a tirar pico y lampa. Bueno así que toda esa noche no pude dormir.

Me he despertado a las 5 de la mañana, no lo hacia desde que me preparaba en San Fernando, cuando mi madre deseaba que yo sea medico. He emprendido rumbo hacía allá. Por cierto no le dije nada a mi viejo, ya que no se lleva bien con mi tío. A pesar de ser hermanos, siempre tuvieron muchos roces tontos. Al fin del todo volví a casa. Siempre tuve el mismo cuarto a mi disposición.

He llevado unas zapatillas de lana, para chambear. Y mi tío aún no llega. Pregunte por él y me respondieron: El señor Gomez entra a las 9. Así que me puse a ordenes del capataz y este me envió a trabajar con los obreros. No hablaba nada. Hasta luego de un buen rato, me mandan a llamar. Era mi tío que quería decirme algo. Tal vez estoy a tiempo de arrepentirme y zafar de aquí- pensé.
-¿Qué haces así?- pregunto él.
- Chambeando pe' tío, que más puedo hacer.
-No seas gil, sobrino, vas a chambear en otra cosa, vete a bañar, cambiate y vuelve.

Me ha presentado a don Hilarión Pereyra el dueño de la empresa constructora.
-Hola, muchacho, se ve que tienes palabra, tu tio te dijo a las 8, y a las 8 has estado aquí. Vas a empezar en el área del almacén como auxiliar. Gonzalo me ha dicho que eres responsable, y confío en su palabra. Puta Madre, exclamo dentro de mí, que suerte tengo. Tendré que dejar bien a mi tío que se la ha jugado por mí. Me he dirigido a mi área y ha empezado una nueva etapa en mí, no me importa los comentarios de muchos obreros que hay allí. Si la suerte esta, hay que aprovecharla. Ya regresando a casa, mi tío me da un aventón para coger una combi. Solo trabajo y constancia, me despido de él agradeciéndole todo aquello.

Ya en casa, solo me queda arrimar el hombro. He vuelto a hacer las pases con mi padre. Y me dice: Andrés, te llamo Francisco, si vas a ir a su pollada el sábado. No se si ir, ya que ahora vive en un barrio muy bravo. El cerro San Cosme, es ahora el lugar que acoge a mi amigo. No se por que se fue a vivir allí. Tal vez allí su negocio rinde más. ¿Pero si rinde más por que cambio de casa?. Bueno tendré que ir y escuchar la chicha de los "jharis de Naña"

Me considero un tipo con suerte. Desde que empecé a trabajar con mi tío, mi vida a cambiado mucho. Siempre fui curioso. Así que decidí estudiar por las noches, una carrera técnica, relacionada a este rubro. Ya que ahora estoy bien, es tiempo de hacerlo y concretarlo.

Yanina, se graduó en enfermería, pero no ejerce esa carrera. El negocio de los instrumentos musicales para ellos fue un éxito. Tienen muchas tiendas por Lima. Un día me anime y me fui a visitarla. Fui a esa tienda que tenían en la Av Abancay. Allí un vendedor me dijo que ella estaba en la tienda que tenía en la plaza Bolognesi. Al llegar, estaba ella, con sus gafas gruesas, que le quedaban muy bien. Sentí una gran emoción al verla. Como si el tiempo nunca hubiera pasado, como fuera ayer cuando eramos compañeros de clases. Abrazos y muestras de cariño, rodearon aquel instante. Hablamos mucho de nuestras vidas. Y me atreví a preguntarle sobre su vida sentimental. Me respondió que estaba de novia con un maestro de música. Me alegro la noticia. Aunque cabía la posibilidad de que no. Y yo entrara a cortejarla. El asunto es que ella estaba de novia. Y eso era todo. Estuve toda la tarde del sábado con ella. Hasta que entro un señor de unos 45 años, saludo, y estampo un beso a Yanina, diciendole:
-Amor, no hubo alguna novedad. Ella al ver mi rostro de sorprendido me lo presento. Alberto Calle, profesor de música y de canto. Realmente me cayó bien, a pesar de los casi 20 años que nos sacaba de distancia. Me despido de ellos, prometiendole volver. Solo le `pregunte: 
-¿sigues viviendo en el Agustino? 
-Si, seguimos viviendo allí.

Cuando estudiábamos y nos preparábamos, ella me pedía que la acompañase a su casa, ya que sus vecinos la molestaban y piropeaban. Como sufrían mis pies de tanto subir esas súper empinadas calles. Solo el hecho de estar a su lado ya valía la pena. El bajar de allí, ya era menos agotador. Hasta que uno de esos días, un par de chiquillos me interceptaron en una de esas calles, y me dijeron: Oye huevon, que chucha haces con la hembrita de mi pata, ten cuidado que te rajamos. Fue un susto muy grande. Nunca se lo dije. Ya que Yanina me dijo que la molestaba un pata que vivia por allí, pero ella nunca le dio "bola".

Con Francisco un día de verano nos fuimos a un show de strep tease. Allí había una rubia (al pomo) con el nombre artístico de "Emperatriz". Aquella noche ella hizo 2 shows, en el primero estabamos atrás, y ella completamente desnuda solo hacía caricias a los de adelante. Ya para el segundo me dijo Francisco: vamos para adelante, para verle las tetas de frente. Y eso hicimos, nos fuimos delante. Francisco ansioso, esperaba que ella, pusiera sus atributos. Pero paso de frente y me los puso a mí. Mostrándome todo, quede sorprendido y tembloroso. casi 10 minutos que tuvieron con epilogo un beso que nunca imagine. Ta' mare, como me he puesto, no estaba bien. Debí quedarme atrás. Ese rostro nunca lo olvide, se quedo en mi mente. Me quede media hora más ahí esperándola. A ver si pasaba algo. Francisco me decía: que esperas huevon, que venga por ti, vámonos ya gil. Terminamos la noche en una casa de citas.

El señor Hilarión Pereyra, al ver mis progresos, decide mandarme como encargado de una obra. A faldas del cerro San Cristobal. Me dice: Andrés, tienes que hacer que trabajen lo más rápido posible por que me lo obliga el estado, así que te encargo todo a ti. No me asusta la idea, ni me intimida ese reto. Pero tengo hacer frente a esa gente, que solo quiere ver resultados sin arrimar el hombro. Llegado el día Reuno a la gente y solo les pido entrega y constancia, ya se verán recompensa dos con una gratificación. He establecido mi oficina en una caseta. Allí toda la gente que sube y baja, Tantas historias, tantos dramas. Allí en momentos de ocio, empiezo a rememorar muchas cosas. Todo.

Sábado y día de paga. Uno de ellos, me dice: Sr. Andrés, lo invito una pollada, vamos también una chelas. Yo un poco contrariado acepto. Él también refiere que ese sitio es tranquilo. No es necesario ir en auto. Nos fuimos unos 5. Es sábado, y todo se están gastando su salario en cervezas. A veces creo que hay que ahorrar, pero ellos ya el lunes están misios. Al fin me he quedado ahí con ellos. Eso sin beber mucho, ya que tenia que bajar a por el auto. Mientras ellos todos casi tirados en el suelo de tanto alcohol. Yo miraba gente pasar ya que por polladas o cervezas. Es en unos de esos instantes que me ocurre algo. Entra una mujer muy bonita de bella figura. Pero mal vestida y un poco desaliñada. Ella hablaba con unos de ellos. Yo no aguante la tentación, y le pregunte:
-Disculpe que la moleste, ¿usted no se llama Emperatriz?
-No, joven- un poco exaltada
-Perdóneme, me equivoque.

He estado allí una media hora más, hasta que el ultimo de los que conozco se ha quedado dormido. Y decidí marchar. Al salir, unos metros nomas, ha salido detrás de mi, ella, aquella señorita que confundí. Y me dice muy bajo:
-Oiga joven tenga cuidado, este es sitio es muy peligroso y usted ¿no es de aquí, verdad?
-si, soy el encargado de la obra de allá abajo.
-Digame ¿usted me conoce?
-no, perdóneme otra vez, solo que me equivoque.
-No, no se equivoco, me llamo María del Carmen, pero me dicen Maricarmen y también fui "Emperatriz", en aquel tiempo.
Un silencio cubrió ese momento. No podía creerlo, tenía frente a mi a alguien que hizo que sintiera algo.
-Hola, me llamo Andrés, y ya te dije que trabajo allí abajo, y si necesitas algo, o que te ayude, ya sabes, donde estoy.
Me acompaña, hasta abajo a coger el auto. Hemos conversado mucho. Yo un poco nervioso. Me despido de ella. No me dijo nada sobre aquel pasado.

Vengo arengando siempre a mi gente, me he ganado su confianza. Algunos dicen que voy a superar a mi tío. Pero no deseo quedarme a hacer solo eso. He descubierto muchas cosas, que soy capaz de lograr, y trato de cumplirlo.

Mi tío Gonzalo, siempre fue mujeriego creo que también a su edad sigue siéndolo. Un día me contó una historia muy jocosa. "Le dejo el auto a mi tía, para que vaya de compras. A esas galerias super carisimas, donde se acaba el dinero que mi tío gana. Bueno el caso es que esa misma noche, mi tío tuvo una de sus aventuras con una de sus conquistas. Y al día siguiente de ir a trabajar ve debajo de uno de los asientos un zapato de taco alto. En ese instante se puso de colores. Arranco y en un contenedor de basura que encontró al paso, tiro aquel zapato, que lo iba a delatar. Al arrojarlo ya respiro tranquilo. Pasado el día llego a casa y mi tía le dice: Gonzalo, no has visto en el auto un zapato, ayer compre un par y me falta uno. Mi tío solo tuvo que decirle que buscara bien.

Hoy he ido a visitar a Yanina, en esa tienda, me enseña a tocar todos los instrumentos, me hace tocarlos todos con confianza. Estábamos charlando cuando aparece un joven músico y le pregunta el precio de una caja acústica de timbales. Y ella le saca unos modernos y muy caros, estos a 50 dolares, le responde. Muy caro, réplica él. Y él joven aquel nos cuenta: hace tres días me robaron la caja acústica, así igualita, y trabajo en eso, soy timbalero en una orquesta de chicha. Ella le saco unas mas baratas, compro una a 20 dolares y marcho. Al marcharse, ella me dijo: Que curioso, es que él dijo que le robaron hace tres, y la caja acústica que le enseñe, ayer me lo vendió un muchacho y le dí 30 soles. Vaya situación. Me fui de allí aprendiendo algo de música.

Estoy dando los ultimos toques a la obra del cerro San Cristobal, lo vamos a entregar antes de lo estipulado. Vengo de hacer unas gestiones del centro, y voy por la vía de evitamiento. Cuando al pasar por un lugar veo a Maricarmen (Emperatriz) y le invito a subir, que gustoso la llevaba a casa. Ella ya arriba, conversamos. Pero no le trato de hablar de aquello que paso. Quizás pueda ayudarla, pero siento vergüenza. Estamos yendo, cuando ella me dice: metete por aquí, por el río Rimac. Era un sitio desierto, alejado de Lima, solo basura y desmonte. Entonces me pide que detenga el auto cerca del río, que por ahora esta muy caudaloso. Pienso por que me hizo parar aquí ¿no se por que?. En ese instante ella abre su bolso. Yo realmente en ese instante estoy un poco nervioso y miedoso tal vez. ¿Qué va a hacer?. Saca del bolso unas viejas cartas. Las rompe y las arroja al río. Yo un poco calmado, no me atrevo a decirle nada.
-Son de la persona que tanto amaba, las escribí yo, pero él nunca me amo, hoy que fui a verlo, me las tiro por la cara, él esta casado ya- Termino solloza.

No me atreví a abrir la boca. Hemos dado la vuelta. Y la lleve a su casa, en aquel cerro. Allí vive en un extrema pobreza. Pero no me dice nada. Tiene a cargo a su padre que sufre de ceguera, apenas ve. Nos siente entrar y pregunta: ¿quien ese huevón?, no papá no es Fernando. Es un amigo que ya se va, solo vino a acompañarme. Ya afuera nos despedimos, me da las gracias. Yo realmente no quería marchar. Nos miramos fijamente, como diciéndome besame y no lo pienses más. Me he ido, no si antes darle mi numero de celular. Chau, me dice con una tristeza de saber que aquel que siempre amaste, nunca sintió nada por ti y solo te uso.

Andrés te vas al sur, a un conjunto de viviendas. Ya pronto ocuparas el sitio de Gonzalo. Mi tío se jubila, y antes de hacerlo. Me da un encargo. Hazlo mejor que yo. Me voy a ver a tu viejo a tomarme unas chelas, con él. No creo que mi padre acepte, ya que mi tío siempre le saca en cara eso del piquete sindical. Mi tío es bueno, pero no le importan los obreros, solo él y su familia. Yo tuve suerte que me ayudara. Sus hijos son muy acomodados y lo supieron aprovechar.

Carta de Yanina, ¿Por qué manda carta? si hay e-mail, teléfono y todo eso. Andrés me caso dentro de un mes y quiero que tu familia y tu estén ese día. Deje de ir a verla desde que entable una gran amistad con Maricarmen. Tal vez vaya con ella. Aunque quizás no quiera ir.

Andrés Gomez, responsable de obras, eso dice mi oficina, pero no me la creo. No quiero que la gente me vea como un superior, si no como un amigo. Francisco, me llama y dice:
Andrés, vamos juntos a elegir traje para la boda.
-Clarines, pues.
- En la av. Abancay hay unos buenos.
-No pues vamos a otro sitio que yo manyo. Por cierto, en el matri, no van a poner chicha.
-no jodas, franco.
-jajaja- bueno quedamos a las 5.
-ok, brother.

Que bella luce Yanina, mi querida "cholita", cuantas veces quise besar esos labios, poder darle unos mordiscos, y decirle que siempre estaba detrás de mis cuadernos, soñando con ella. La boda va y viene, ya le dio el si a Alberto, un gran profesor. El protocolo de la boda ya lo conozco. Y me toca bailar con ella. Estoy dando vueltas con ella.
-Que guapo te ves.
-Yanina, siempre me has gustado, ahora que te casaste, me atrevo a decírtelo, ya no puedes ser mía, ahora solo quiere verte feliz.
-¡Calláte!.
-bueno es verdad, se feliz, Yanina.




Continuará......




martes, 10 de agosto de 2010

Ángela y yo (Letras Mías)

Desde que le rompieron el tabique al "cholo" Ricardo, llenándole la cara de sangre, me di cuenta que el box no era para mí, y eso siempre me lo decía el maestro Pedro Martell, el entrenador de mi grupo en la federación Peruana de boxeo. Era disciplinado y cuando me decía: Felipe, ya estas preparado para tu primera lucha de verdad, ya te veo curtido. Yo solo le respondía: nada profe. Era mentira, me cagaba de miedo ante eso, me podían los nervios del debut.

Cuando me preparaba para el examen de admisión para ingresar a la universidad, conocí a Ricardo, él iba a bioquímica, sus padres tenían una farmacia en el cono norte de Lima. Trabajaba para ellos un farmacéutico, que no les daba bien las cuentas y encima le pagaban en dolares. Y por eso sus padres querían a todo modo que su hijo se encargue de la farmacia.

Pero después de clases, como a eso de las 3 de la tarde, me animaba a acompañarlo al estadio nacional y nos metíamos a la "Bombonera" y nos poníamos a entrenar, él tenía talento y por eso lo animaron los muchachos que ahí llegaban de todo Lima. Ricardo se gano la chapa de "cholo", por sus rasgos y yo era el negro, por mi piel morena. Él llego a ser seleccionado, y eso me animo a seguir en eso. Quería viajar por el mundo, llevando la bandera de mi país. Muchas veces hicimos de "sparring".
-Admiraba a Tyson, algún día le saco la mugre a ese huevón- decía él

Deje de estudiar y me iba a entrenar, cosa que a mis padres no gustaba, ya que no trabajaba, ni estudiaba. Bueno en fin, ellos tuvieron que aguantarme. Hasta que el 24 de junio de 1995, llego el debut del "cholo", en la "Bombonera". El profe Martell, y dos de sus asistentes, lo prepararon a conciencia. Ya en el ring, allí cerca de ellos animaba y arengaba a mi amigo. Estaban sus padres que no querían que hiciera eso, y encima no estudiaba lo que ellos le obligaron. Presentación de una joven promesa, y era el debut,yo soñaba allí con el mio. Pero solo duraron 30 segundos para que el contrincante le aseste un severo golpe directo en la nariz que le rompió el tabique. Pobre "cholo" dije, mientras corría hacia el ring, lo llevaron de emergencia al hospital del empleado.

Después de eso, el "cholo" volvió a clases, no se si ingreso o no, deje de verlo. Yo en cambio ni volví a clases ni nada, no encontré mi rumbo después que deje de ir a la "Bombonera" del estadio.

Mi hermana Alondra estudiaba administración en un instituto, y es allí donde conoció a Ángela, su amiga, ella estudiaba Secretariado, y también trabajaba de empleada del hogar en la casa de sus tíos, unos abusivos que la trajeron desde su Ayacucho natal. A veces ella llegaba a casa, con Alondra, se llevaban bien. Nunca le dije a mi hermana que me encantaba su amiga. Nunca. Me avergonzaba. Ángela, tenia un acento muy pronunciado de la sierra, y Alondra me contaba que en el instituto algunos la llamaban la "serranita", en mofa. Pero en el fondo la fastidiaban solo por que les gustaba. Es muy linda, tiene un rostro angelical, siempre me gusto, pero nunca me anime a cortejarla, ni siquiera en pedirle ayuda a mi hermana en ese aspecto. Al pasar de los años me quede así, sin ni siquiera intentarlo.

No trabajo, soy vago por convicción y oficio, pero a veces ayudo a mi madre que alquilo una casa a dos cuadras de la nuestra, donde había movimiento comercial y allí monto un restaurante. Pero mi madre me agobiaba con el trabajo y siempre me daba mis escapadas, le robaba de la caja un poco de dinero y me iba al estadio a ver los partidos de mi equipo.

Caminado por la AV. Alfonso Ugarte, pensando en mi vida y en lo duro que es. No acabe la carrera, la deje al empezar. A veces le echaba la culpa a mi padres, pero los comprendía. El trabajo de mi padre se fue a pique. Y las cosas ya no eran como antes. Hasta que sin darme cuenta pase por la academia donde me preparaba. Y miraba a los muchachos, me recordaba a mi, ahí deseaba retroceder en el tiempo, y cambiar mi suerte y algo más.

La cabeza se me va, daba pasos lentos, pero seguros. Y pase por el comedor popular que hay en la avenida. Es en ese instante que un tío de unos 35 años, me para y me dice: amigo no tienes 50 céntimos para que me regales, es para comprarme un menú, y no me alcanza. No se como puede tanta injusticia en el mundo, pienso en mí. Toma amigo, no te preocupes, saque del bolsillo y le dí 5 soles que mi hermana me había dado, para unas gaseosas en el estadio. Aquel hombre me lo agradeció infinitamente.

Dando más pasos, reniego un poco, se me acabaron las pilas del walk man, estaba escuchando la canción "Pamela" del grupo "TOTO". He parado en un puesto de periódicos y compro las pilas, mientras reojo un poco "el bocon" un periódico deportivo, y al lado carteles de abogados, y muchos profesionales ofreciendo sus servicios. ¡Puta madre!, esbozo yo, con una ira, estudiar tanto, para no tener campo donde desenvolverse. Y hago mías esas frases de la canción de "Los Prisioneros" :
"Tu educación es una porquería, yo con esas notas, ni siquiera
trataría, dedica te a ladrón, a vago o a esclavo y nunca trates de
entender.....por qué, por qué los ricos tienen derecho a pasarla
también, si son tan imbéciles como los pobres"

No sé cuanto he caminado que ya siento cansancio, y me anime a comprar unos libros viejos, que tenia un joven en el suelo de la vereda de aquella avenida. No se que me impulso a comprar, si yo siempre considere que leer era aburrido, mejor hubiera comprado "el bocon" antes que estos libros- pienso alejándome.

Ya en el micro rumbo a casa, voy escuchando música, son casi 50 minutos para llegar. Voy ojeando los libros, me parecen un poco interesantes, "Príncipe y Mendigo" de Mark Twain, me he propuesto a leerlo. Voy a Cumplirlo.

El negocio de mi madre, va mal, muy mal, así que la animamos a cerrar, no valía la pena seguir. Tendré que buscar un trabajo, no por mí, si no para evitar los problemas con mis padres. Así que empecé a buscar.

Basilio, es un vecino nuestro, siempre estuvo enamorado de Alondra, pero ella siempre le tiraba arroz. Basilio es un buen ensamblador de computadoras, y me anime a pedirle trabajo, o quizás alguna referencia. Y este acepto gustoso en darme su ayuda. Me llevo a la empresa donde laboraba y en ese mismo día empecé a trabajar, no era gran cosa, pero para ir tirando valía la pena. Cargaba computadoras viejas todo el día.

Al pasar el tiempo, le agarre afición a la lectura, hasta que un día, me compre una computadora de segunda, en blanco y negro, a la cual Basilio me ayudo a configurar, él me enseño todo lo que había que aprender. Solo quería guardar datos de aquellos libros que leía. Pero una noche de julio que hacía mucho frío, pensé y por que no escribo alguna historia, yo.

Me refugio en la nocturnidad, llevo un cuaderno donde apunto algunas cosas interesantes, para poder escribir. Noches vienen y noches iban. Y empecé a escribir. Todas las noches, domingos enteros, no pensé que tenía tanta inspiración. Aquellas noches, siempre pensaba en Marilym, aquella niña rubia que iba conmigo al colegio, y a quien contemplaba con suspiros, pero ella era muy coqueta, y eso hacía mucho daño en mi pequeño corazón, pero la amaba, a pesar de ser niño. Y no podía dejar de pensar también en Ángela, aquella mujer de gafas un poco gruesas. La amiga de Alondra, aquella a la que nunca me anime ni siquiera a hablar, siempre tuve miedo a mirarla, es muy linda, aún la recuerdo. Nunca le pregunte a Alondra que fue de ella.

Tanto tiempo ha bastado, para poder terminar una historia, 300 paginas de sueños y desvelos. Lo ha leído mis padres, bueno mi madre lo leo, y se lo contaba a mi padre. Mi viejo no es muy asiduo a lectura, lo suyo era pasarla con sus amigos. Alondra me pregunto por Stephany, la chica de mi historia.
-Se parece a alguien que yo conozco, y que no veo hace mucho.

Stephany, es el nombre de mi personaje, me inspire un poco en Ángela y también en Marilyn. Esta historia tiene de todo. y a mi familia les ha gustado a pesar de no ser aficionados a la lectura.

He recorrido las editoriales de Lima, chicas y grandes. Han rechazado mi historia. Cansado de tanto andar, llegue a una de esas pequeñas que nadie confía. Pero ellos confiaron en mí.

Se desata en mi la alegría, un poco mesurada, si. Estoy a prueba solo espero la impresión de los encargados. Acordado todo, se va a realizar un tiraje pequeño. Mientras Alondra administra el negocio de mis padres, yo sigo trabajando ensamblando las computadoras que me encarga Basilio. Aprendí mucho de él.

Llaman al teléfono y responde mi madre, a lo que me llama un poco a gritos: ¡Felipeeeeeeeeeeee te llaman de la editorial!. Al fin creo que llego un poco de suerte a mi vida. Solo el que publicaran mis historias, ya me llenaba.

Mañana es la presentación de mi historia, y estoy casi un poco nervioso. La vida siempre te da esas alegrías que tu sabes que nunca van a llegar. Mi libro es el más vendido, mi historia ha causado un poco de impacto en la Lima moderna. Inicia el segundo tiraje, esperan vender más libros, mejor para mí, más beneficios. La vida te da sorpresas, he marcado un récord, voy camino a ser unos los mejores escritores de la literatura del Perú en la actualidad.

Mi vida ha dado un giro sorprendente, de un momento tengo una gran cantidad de dinero en el banco. Me compre una casa, gracias a todo esto. No lo me imaginaba. Trato de llevarlo con calma. Mi madre no quiso que me valla de casa. Le prometo visitarla seguido. La vida te da sorpresas. Hoy he vuelto a ver a Ángela después de diez años. Y es más hermosa que antes.

Llego un día de invierno, mientras yo estaba en casa de mi madre, buscando un poco de inspiración. Alondra, la recibió con una gran emoción. Estaba trabajando en el sur del Perú. Hasta que la empresa quebró y volvió a Lima, a probar suerte y seguir ayudando a sus padres que seguían en Ayacucho. En el jardín, converso con mi padre, mientras prepara unos anticuchos, para la visita que llego, y para darme un poco de alegría, que ella ni siquiera imaginaba.

Nunca le hable, hasta hoy. Alondra me llama y dice:
-Felipe, ven saluda a Ángela, me pregunto por ti.
-¡Que bah!, mujer, no es para tanto- respondo muy contento.
-Hola Ángela, como te ha ido en este tiempo?
Ella solo responde: bien, gracias a Dios, muy bien- (sonrojada)

Hemos charlado, mucho, todo lo que nunca hablamos, no los dijimos aquel domingo. Hasta que ella se va a marchar.
-Nos vemos, es que mañana tengo que ir a una entrevista de trabajo, a ver si tengo suerte-dice ella muy optimista
-¿Quieres trabajar conmigo?, le pregunto sin reparo.
-¿Quieres ser mi secretaria?- Tienes trabajo y por casa no te preocupes, tengo una casa muy grande.

Ella se puso nerviosa, me di cuenta de eso, y ella solo dice:
-déjame pensarlo, es que acorde esta entrevista, y veré si me es beneficioso. Bien, si piénsalo-le digo.

Ya es muy tarde. Estoy con Alondra en la sala, y empecé a preguntarle sobre Ángela. Hasta que termine confesandole que siempre me gusto. Pero que nunca me atreví ni siquiera en preguntarle. Me desmotiva la idea en pensar que ella este comprometida. No te preocupes, esta sola, nunca ha tenido novio, es más tímida que tu- termina con una sonrisa.

Estoy invitado a la cena del dueño de la editorial, tiene una casa muy grande. Allí me encuentro con Javier Bosch, un prestigioso escritor y presentador. Es conocida su inclinación homosexual. Tragos van, tragos vienen, ya estoy un poco bebido, pero lo controlo bien, nadie se da cuenta que la cabeza me da vueltas. La gente se empieza a divertir y algo que no es común en mi, empecé a contar chistes, y en unos de aquellos eran de gays, y cuando los contaba, la gente vacilaba a Javier, me decían: estas agarrando carne (risas).

María Sotelo, bella presentadora de TV, no deja de hablarme me pregunta muchas cosas, es muy guapa, y ese día trajo un vestido muy ceñido, a pesar que en Lima, hacia un frío que mataba. Quedamos para conversar otro día. Al costado había una piscina. Como no estamos en verano, me metía un chapuzon, he pensado en construir una en mi casa. Bueno en conclusión, hoy he conocido mucha gente, famosos, alguno que otro empresario. Me la pase muy bien.

Pocas veces paseo por mi antiguo barrio, me encuentro a los amigos de infancia. Una madrugada me cruce con Pedro, un amigo, que lamentablemente, se perdió en el mundo de la drogas, quise evitarlo, pero no pude. Allí es donde me habla y me pide dinero para comer. Se lo doy para no alargar allí mi estancia, pero algo me hizo quedar. Converso con él y empezamos a caminar, por las calles de mi barrio, y sin querer hemos llegado a aquella esquina donde queda la casa de Marilyn, la rubiecita que me gustaba de niño, y que nunca me anime a decírselo. Miro un poco con rabia, y en eso se da cuenta Pedro, y me dice: ella se ha vuelto una puta, muy putaza, para trampeando con muchos huevones.

Yendo a casa, me acorde que cuando tEnia 9 años, junto a Pedro nos bronqueamos con dos hermanos gemelos que eran muy antipáticos, los cuatros nos revolcamos, aquel día Pedro salio en defensa ¡es mi amigo! grito a viva voz. Aquello lo apunte. Para meterlo en mi nueva historia.

Estoy cobrando regalías, por mis historias. He escrito muchos cuentos. Y la gente me conoce. No se si me gusta, pero me cambio la vida, no solo a mí, también a mis padres y mi hermana.

Ha pasado un mes desde que vi a Ángela, estoy pensando en ella. Hasta que recibo una llamada al celular de mi hermana donde me pregunta, si aún necesito una secretaria. Realmente no necesito una secretaria, necesito tener a alguien a mi lado, que este en casa cuando llegue, que me acompañe cuando en la soledad escriba mis historias.

Ángela llego a casa, y charlo con ella con una confianza que a mi mismo me sorprende. Y le confieso que ya no necesito una secretaria. Pero si alguien que se me encargue de mi casa. Ella acepta, no tiene otra cosa. Yo viajo mucho por mi trabajo, jamas pensé en verme así, pero me encanta.

Pasan los meses y Ángela lleva muy bien mis casa y mis cosas personales. A menudo nos visitan mis padres al igual que Alondra. Miro con otros ojos a Ángela, es muy tierna y muy sumisa, pero hace bien su trabajo. Un día me llama María Sotelo, y pacta una entrevista conmigo en su cadena. Aquel día me presento con Ángela y María pregunta ¿Y ella quien es?, ah es mi secretaria y encargada de mis asuntos personales. El que llevara a Ángela a la tv, creo que no le gusto a María

Es de noche, y estoy con unos colegas, nos vamos de copas, y terminamos muy tarde. Así que me retiro de allí, y voy rumbo a casa, y ya son casi las tres de la madrugada, no hago ruido, en la cocina esta dormida, Ángela. Me da un poco de miedo, ¿qué pasó?-me pregunto. La despierto, y ella soñolienta, me dice: lo estuve esperando, para cenar, no me atreví a llamarlo.-No trátame de tu, Ángela, -le dije un poco bebido. Ella se fue a acostar, mientras yo me quede pensando. En el salón de mi casa. Tumbado en el sofá, me quede dormido.

Ángela esta muy triste pero no me lo dice, pero lo noto y me preocupa. Y me anime a charlar con ella. Aquella noche me contó muchas cosas, sus padres están muy ancianos, pero ella piensa que ellos nunca la quisieron, por que de muy niña la mandaron a Lima a trabajar con sus tíos. Le pregunto por sus aficiones, ella es muy tímida. Pero al final conversamos como si fuéramos viejos amigos, le conté sobre el "cholo" Ricardo, de mi afición al boxeo, de mis pleitos con mi padres, por los vago que yo era. De mi gran unión fraternal con Alondra, de mi timidez y de mi gran temor de decirle hola. De Marilyn, de su pelo rubio. Y muchas cosas, y ella a mí. Me contó sobre un niño de su pueblo. Que le gustaba, Pero nunca más volvió a ver. De las veces que deseaba decirle a Alondra, si yo tenia novia, y si deseaba salir conmigo algún día al cine, o por allí. Toda la noche así que nos quedamos dormidos en la alfombra del salón, me moría por abrazarla, no se si ella lo deseaba, pero me acurruque a su lado.Ya por la mañana, somos más amigos que nunca.

Ángela esta muy triste, le llego noticias de Ayacucho, su madre esta un poco enferma, y ella esta muy preocupada. Pero ella sabe que yo tengo mucho trabajo y necesito de ella. Ángela es muy trabajadora. Y a mi me resuelve un poco la vida, yo soy medio escritor, si no esta conmigo. Pero tengo que dejarla ir. Ella me lo agradece, prometiéndome volver. No te preocupes, solo le digo.

Una noche, me enseño muchas palabras en quechua, quede muy maravillado de lo bien que lo habla. Aquella vez nos pusimos a escribir juntos, me daba ideas y yo a ella. Le regale un libro de edición única del cuento andino, "Warma kuyay" de Arguedas, ella lo leyó de niña y se acordaba, pero jamas pensó tener un regalo, casi nunca nadie le dio en la vida. Ella salio adelante por si misma.

Extraño mucho a Ángela, y eso que solo ha pasado una semana de que se fue. No soporto la soledad. Visito a mis padres, en el cuarto que era mio escribo historias, mi madre tiene el cuarto tal y como lo deje. Por si un día vuelvo, dice ella. Estoy en el concierto de UB40, que esta de gira por Lima, y voy con María Sotelo, Pero realmente con lo guapa que es, no me atrae y solo pienso en Ángela, ella no llama, y eso me preocupa. Ese día me tope con mucha gente que conocí desde que me hice escritor.

En la cena con mi padres, estoy con ellos y con Alondra quien esta con su novio allí, me pregunta por Ángela, pero no se que responderle, es que no se nada realmente, me ve un poco desmotivado y ella me lo dice, - Ve a verla-, ya hace un mes que no se nada de ella, como extraño a Ángela. No aguanto más.

Estoy decidido, tomo mis cosas y voy a traerla, llevo mi mochila y un discman. Quiero verla, no aguanto estar así. No se realmente donde viven sus padres, nunca me lo dijo. Busco en sus cosas que dejo en casa, por suerte, encuentro algo que me ayuda. Espero verla. En el viaje, con papel y lápiz en mano, tomo nota de todo, tal vez me sirva de inspiración. Mientras llego a verla.

Ayacucho es grande, pero los poblados son pequeños. Doy vueltas, pero no me canso, eso me anima a seguir, pregunto por ella, pero casi no la conocen, hasta que por suerte hay alguien que si la conoce, y me da toda su ayuda. En las afueras de Huamanga, es el lugar donde ella vive. El camino es muy duro. Pero vale la pena. He llegado hasta su pueblo. Ya estoy cerca, me dicen donde esta. No puedo aguantar, y grito su nombre: Ángela, a viva voz. Ella esta ahí, sale sorprendía, y solloza, sale a abrazarme, me hace feliz, sus lagrimas se confunden con las mías.

Alli afuera, le confieso mi amor, y la falta que me hace. Y también me responde lo mismo. Pero me cuenta todo ahí. Su madre murió a los pocos días de llegar. Ella. Sufrió mucho. Pero no volvió, por no dejar solo a su pobre padre. La animo en irnos a Lima. Piensa en su padre. Pero él, no quiere, y ella no quiere dejarlo. Ángela y yo, nos amamos, y ahora nos toca ir por una decisión, Don Arturo, es muy fuerte aún, y nos dice que no quiere ser un estorbo, y nos pide que nos fuéramos para Lima, pero le pido que nos acompañe. Él esta decidido en quedarse. Ángela, no quiere. La situación es un poco difícil, pero hemos acordado buscar a alguien que se encargue de él. Acepta gustoso, con tal que nos vayamos a Lima, hicimos algunas gestiones y pusimos teléfono en su casa, para estar en contacto con ellos.

Viajando a Lima, le pido casarnos, sin inmutarse, me acepta, me hace muy feliz. La vida te da esas sorpresas. En Lima, presento mi cuarta historia, a la editorial. Ángela también empezó a escribir, Tiene mucho talento,ya pronto le van a publicar sus cuentos. Se sigue encargando se mis asuntos.

Nos llegan noticias de Ayacucho, tendremos que ir a su pueblo, ya que su padre se casa con aquella mujer que buscamos para que lo cuidara. Eso causa más confianza en ella, es un alivio, para nosotros. Ya publique mi novela, se lo dedique a mi hermana, quien va a ser madre. Esta historia es un éxito, tanto que va hacer traducido a 20 idiomas, la vida te da muchas sorpresas. Sorpresas tan bellas como mi Ángela. Quien lleno mi vida, de lo que faltaba.